
Hay personas que no pueden dejar de hacer cosas. Si lo hacen , entran en un estado de depresión, panico y angustia, como si el tiempo se les estubiera acabando y cada segundo de ocio fuera un crimen. Yo soy una de esas personas.
Esas personas sostienen que cada momento tiene que ser de inspiración y creación, pero, en el fondo saben que eso no es verdad. Ellos saben que el proceso creativo no surge, se hace. Es decir, que el hecho de imaginar, figurarse y llevar algo a cabo es algo que se deberia tomar tan en serio como ir a trabajar o a estudiar todos los dias. Porque nada simplemente aparece o ilumina a la persona, sino que la persona decide tomarse un tiempo cada día para, algun día, sentirse satisfecho y orgulloso de lo que se ha logrado.
El defecto de este tipo de personas, es que pese a tener en claro que las creaciones llevan tiempo y práctica, (ademas de muchos papeles borradores, tachones, telas desperdiciadas y demás) , ellos siguen insistiendo en esperar el dia de la iluminación, en el que surga como por arte de magia esa foto perfecta, ese dibujo que imaginaron o esa prenda de vestir ideal.Es que ellos no entienden que las ideas son aquellas que simplemente aparecen, pero para llevarlas a cabo hay que obligarse, practicar y no desanimarse.
Lo paradojico de todo esto es que, mientras se espera sentadito ese momento ideal de inspiración, se produce esa depresion y pánico al estar pasivo y sedentario...